Muchas puertas de garaje tanto las que ya tienen algunos años como muchas instaladas recientemente, están equipadas con tecnología anticuada y frecuentemente presentan algunos riesgos. Éstos se originan, por ejemplo, a causa de los cables conducidos exteriormente que soportan la puerta, por muelles entre cuyas espiras se pueden introducir los dedos, o por los espacios intermedios existentes entre los diferentes paneles de las puertas seccionales. Este tipo de zonas de peligro pueden producir lesiones por aplastamiento, cizalladura o corte, sobre todo en los niños. Ante estos riesgos la Unión Europea ha diseñado una norma para puertas, la EN 13241-1, en España transpuesta como UNE-EN, vigente desde el 1 de Mayo de 2005, tiene como objetivo aumentar la protección contra estas lesiones.

En ella se regula que las puertas de garaje deben poseer una protección contra el aprisionamiento de los dedos, una protección lateral contra la introducción de las manos y una protección contra la caída de la puerta, entre otras. También se exige un mecanismo de desconexión que pare la puerta en caso de encontrar un obstáculo.Todas las puertas que distribuimos cumplen esta norma además de otras como: Directiva Productos de Construcción (89/106/CEE), directiva de bomberos EN 14092 (para las de su competencia). Las directivas aplicables a los componentes, en función de sus tipos, son: Directiva Compatibilidad Electromagnética (89/336/CEE),

Directiva sobre emisiones de radio y telecomunicaciones R&TTE (1999/5/CE), Directiva Baja Tensión (73/23/CEE).Son extensivas a las automatizaciones de existentes, en las que tenemos obligación de aplicarlas también, con el añadido de que al ser automáticas deben cumplir también Directiva Máquina (89/392/CEE).Todas las puertas Hörmann son verificadas en fase de diseño y producción en cuanto a normativa y en cuanto a calidad por los prestigiosos laboratorios IFT o TÜV en Alemania.