Si leyó el apartado genérico de automatización, se hacía mención a este como el quid de la cuestión, el elemento diferenciador de nuestra firma, porque una automatización no es necesariamente igual a otra automatización, porque en la reñida pugna competitiva parece que el potencial cliente solo contempla el precio y pasa por alto el arte, la dedicación, la exigencia de lo estricto, la perfección es inalcanzable, pero si renunciamos a su búsqueda.

La acumulación de márgenes de tolerancia aunque sean pequeños, desembocarán en grandes defectos y aunque el resultado sea válido nunca será digno de reseña. La palabra calidad puede englobar muchas cosas, tantas que al final puede diluirse hasta la nada, quiero por ello hacer hincapié una vez superado y aceptado como imprescindible la calidad, desembocar también en la estética y si esto no le motiva, por supuesto puede volver a solo calidad, lo que todos dicen buscar.

La mejor forma de apreciar la estética es con imágenes, a continuación se las mostramos en situaciones autenticas, desprovistas de iluminación de estudio y con toda la suciedad y el desorden de lo real pero donde se aprecia el gusto por la buena ejecución que cualquiera incluiría en “calidad”.